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“ AGUA VA”. LA GESTIÓN DEL AGUA EN LA COMARCA DE ESTEPA. I PARTE-

Version en PDF : AGUA VA!!!

En este verano de 2017 , hemos tenido problemas de abastecimiento de agua potable en algunos municipios de la comarca de Estepa. La pregunta que nos planteamos es la siguiente: ¿ nos encontramos en  un problema de escasez, o un problema de gestión?.

Vamos a analizar en esta entrega la gestión de este recurso en el periodo 1990-1994, para posteriormente en otras entregas conocer cuál ha sido la política de gestión llevada en etapas más recientes.

Consideramos que uno de los objetivos de las políticas de desarrollo rural, es mejorar la calidad de vida de los ciudadanos, el no disponer de agua potable dificulta en gran medida conseguir dicho objetivo. .El futuro próximo de los municipios rurales del interior andaluz, va a estar condicionado en gran medida por la disponibilidad o no de agua potable para uso doméstico y es necesario poder garantizar dicho suministro a corto y medio plazo. No existirá futuro, ni equidad territorial, si no se aborda de forma racional y sostenible el abastecimiento de agua potable a los municipios de la comarca, sin cortes estivales.

La noticia en los medios de comunicación[1]. En este verano de 2017 ha saltado la noticia a varios medios de comunicación, el hecho de que varios municipios de la comarca de Estepa, los  que se abastecen del Macizo Estepeño ( Badolatosa, Casariche, La Roda de Andalucía y Pedrera), han tenido problema de abastecimiento de agua, y han sufrido cortes en el  suministro.El otoño que se prevé seco, no mejora la situación de estos municipios. En Estepa se ha considerado prioritario, por todos los grupos políticos, llevar el agua a la aldea La Salada, con una inversión próxima al millón de euros[2]. El resto de municipios demanda nuevas captaciones de agua potable.

¿ Existe una relación entre los problemas de abastecimiento actuales de algunos municipios y la gestión llevada a cabo por las administraciones en décadas anteriores ?; ¿ la situación de desabastecimiento actual es herencia de comportamientos pasados y recientes?.

Veamos, para dar respuesta a estas preguntas, vamos a recoger en esta primera entrega algunos datos históricos de un estudio realizado en 1995-96 mediante el programa comunitario PACTE/MERSOWART[3]., que  nos pueden aclarar si ha existido una política de gestión de dicho recurso en los municipios de la comarca.

Tenemos información de la evolución del consumo anual de agua de algunos municipios de la comarca de Estepa durante el periodo 1990-1994, que fue facilitada por los distintos ayuntamientos para PACTE/MERSOWART. Los distintos cuadros y gráficos, nos pueden servir para comprender la evolución seguida en el consumo y el precio del agua de uso humano en la comarca de Estepa. Por otro lado estos datos son  el mejor exponente de la existencia o no de la política de gestión llevada por las distintas administraciones, que actúan en dicho territorio, y de la existencia de conciencia hídrica entre la población[4].

.Consumo anual de agua. M3/año. Fuente municipal-facturación. Elaboración propia.

El anterior cuadro nos refleja el aumento constante de los consumos en todos los municipios de forma alarmante, salvo en uno de ellos, donde hay un estancamiento y control del consumo. Esta evolución del consumo, durante estos años, es la más clara manifestación del paso de una cultura del ahorro a la del despilfarro. Se ha implantado una cultura de consumo difícil de superar. Durante el periodo 1990-1994 el crecimiento del consumo en los municipios, de los que nos facilitaron datos, ha crecido en un 17% de media, superándose en una localidad el 91%.

Si relacionamos consumo con la variable precipitaciones, las conclusiones que obtenemos pueden ser interesantes, y nos pueden ayudar a comprender mejor la problemática y la política de consumo llevada por las distintas administraciones. Al relacionar estas dos variables consumo y precipitación, se observa que el consumo aumenta paradójicamente incluso en época de escasez de precipitaciones.

Sin embargo, las precipitaciones han tenido una evolución negativa con un descenso constante a lo largo del periodo estudiado de un 63%. La evolución de precipitación y consumo ha sido de signo totalmente distinto, la segunda con crecimiento y la primera con descenso. Durante este periodo podemos apuntar que la concienciación de la población ha sido escasa, y que las políticas llevadas a cabo por los distintos ayuntamientos han sido ineficaces, o mejor inexistentes, a los resultados nos remitimos.

Las precipitaciones en el periodo estudiado (1990-1994) han pasado de suponer en datos absolutos 520 l/m2 anuales en 1990 a 320 l/m2 en 1994. La situación en 1994, climatológicamente se puede considerar alarmante, si tenemos en cuenta las altas temperaturas de la zona con una elevada evapotranspiración, con un régimen de precipitación similar a una zona semidesértica. En aquellos años se tomaron algunas tímidas medidas en los momentos de máxima gravedad, pero el efecto, los datos lo confirman,  no fue el esperado.

Se concluía en dicho informe que “El aumento del consumo se ha realizado incluso en los años de climatología desfavorable, donde el consumo era difícil de asegurar. Por lo cual se demuestra, que durante todo este periodo no ha existido desde la administración local y supramunicipal una política tendente a controlar el consumo. No existía consciencia de la gravedad de la situación, el agua es un recurso ilimitado ;parece ser la postura subconsciente tanto de la administración, como de la mayoría de los ciudadanos”.

Consumo anual de agua. H/l/d. Fuente municipal-facturación. Elaboración propia.

El cuadro que precede este párrafo es una variable corregida del anterior, al hacer referencia al consumo por habitante/día. Es por tanto un dato más específico, que nos puede servir para entender el distinto comportamiento de los habitantes de la comarca.

Como podemos observar en todos los municipios el consumo por habitantes ha aumentado en este periodo, siendo el consumo medio de 245 l/h/d en 1994, el 50% de los municipios supera la media de consumo. Sólo en un municipio, Herrera se refleja un cierto control de consumo, mientras en algunos el consumo por habitante es ciertamente excesivo, alcanzándose cifras de 453 l/h/d, como es el caso de La Roda de Andalucía. Es necesario hacer constar que el aumento del consumo de agua por habitante, no supone una mejora de la calidad de vida, sino todo lo contrario, ya que  se está produciendo un desvió o despilfarro en el uso del agua de uso doméstico, que pone en riesgo el poder garantizar en el futuro dicho suministro.

Llama la atención en dicho informe, que existe una relación proporcionalmente inversa entre consumo y precipitación, como habíamos señalado anteriormente, a menor precipitación mayor consumo.  A demás de la falta de conciencia, parece incidir otras variables, como puede ser el acaparar en momentos concretos un bien que empieza a considerarse escaso, o bien como se pudo comprobar existía un desvió premeditado de uso del agua potable para otros usos distintos del abastecimiento urbano, y en concreto destinado para regadío del olivar. “El bajo precio del agua potable y la comodidad, estimulaba en años de sequía llenar las pipas del grifo de casa o de la nave, en vez de ir al pozo de la cooperativa, o al pozo de la finca. Nos salía mucho más barato”, nos comentaba por aquellas fechas un agricultor de La Roda de Andalucia.

Precio del agua domestica/m3/pesetas. Fuente. Municipal.

El cuadro anterior nos informa del precio, expresado en pesetas, del litro de agua potable, en los distintos municipios de la comarca de los que nos facilitaron información. Por una parte se pone de manifiesto el bajo precio del agua en toda la comarca, y por otro lado las diferencias de precios existentes entre los municipios, ya que estos oscilan entre las 21 ptas./m3 y un máximo de 75 ptas./m3.

El precio en el periodo estudiado ha aumentado un 26% por encima del consumo, pero tengamos en cuenta el bajo punto de partida, se ha pasado de 30 ptas./m3 de media en 1990 a 40 ptas./m3 en 1994. En este último año de referencia nos encontramos con un municipio  donde el precio es de 21 ptas./m3, muy por debajo de la media comarcal. Existe una estrecha relación entre consumo y el precio de facturación, ya que el mayor consumo por habitante se da en el municipio con la tarifa más baja.[5]

Si relacionamos la evolución de las precipitaciones con la evolución del precio del agua en este periodo, comprobamos que el descenso de las precipitaciones ha sido mayor, que el aumento del precio del agua. No existe una relación directa entre disminución de recursos, y el aumento del precio de dicho recurso.

Todo esto nos confirma, que no se ha intentado utilizar el precio del agua, como medida persuasoria. La política de precios no ha existido o se ha ignorado, y no se ha considerado conveniente aumentar el precio de un producto. También es necesario hacer constar que a la vez que aumentaba el riesgo de desabastecimiento, disminuía la calidad del agua[6], al abastecer la mayoría de municipios de agua subterránea procedente del mismo acuífero, que se estaban agotando.

Al relacionar precio con consumo, se denota que existe cierta relación entre bajos precios y alto consumo. Los consumos más altos se dan precisamente en el municipio donde menor precio tiene el m3. En la Roda de Andalucía[7], el consumo alcanzó durante este periodo las cotas más altas ( 453 h/l/d), con el precio más bajo 21 ptas. / m3. Por otro lado el municipio con la tarifa más alta  durante ese periodo, el consumo tiene unos niveles por habitante más bajo (75 ptas / m3.y 95./ l/h/d).

Se puede considerar por tanto, que existe una relación directa entre consumo y precio del agua, aunque es necesario reconocer, que aunque este no es el único elemento determinante que incide en el control del consumo, si es un elemento a tener en cuenta por su carácter disuasorio, y no se ha utilizado debidamente.

Si el precio de agua potable, que se suministra por la red general en la comarca de Estepa la comparamos con el precio del agua potable embotellada (datos 1995), que adquirimos en cualquier supermercado obteníamos  una serie de conclusiones de interés.

Por el precio de mercado de una botella de 1 ½ , se podía consumir , en aquellas fechas (1995) 1.500 litros de la red general tomando como precio la media de la comarca, evidentemente en algunos municipios con precios de tarifa más baja la cantidad de agua disponible por este precio es mucho mayor.

Especificando aún más con 1/3 de ECUS[8], se puede comprar una botella de agua potable embotellada o bien 1.500 litros de la red general. Es necesario hacer una aclaración que en los años de sequía disminuía tanto la calidad del agua suministrada por la red general, como la embotellada.

La comparación del precio medio del agua de la comarca con otras zonas de Europa, que formaban parte de este proyecto, MERSOWART, nos puede servir de referencia. En Kilkis ( Tesalonica, Grecia)se facturaba el m3 a 150 ptas. , mientras que en la zona de Nakkov (Denmark) se encontraba a 650 ptas. Mientras que Dinamarca, tiene una renta y nivel de vida muy superior al resto de los países socios del proyecto, los niveles de vida entre en norte de Grecia y la Comarca de Estepa son muy similares, pero los hábitos de consumo son distintos.

En la zona de Kilkis no existía problemas de abastecimiento, siendo el precio del m 3 tres veces superior al de la comarca de Estepa ( 150 ptas./ 40 ptas en la comarca de Estepa.), lo que puede poner de manifiesto el distinto nivel de consciencia por parte de la administración que existía entre una zona y otra.

En aquel documento se concluía con la siguiente reflexión: “en las zonas con menos problemas de abastecimiento, mayor es la consciencia de ahorro y control, y en la comarca con más problemas en el futuro de abastecimiento, mayor es el despilfarro. En la comarca de Estepa se sigue considerando el agua como un bien público, necesario, pero de uso y disfrute ilimitado”.

También se exponía lo siguiente:“si la demanda sigue creciendo al ritmo actual en los municipios de la comarca de Estepa, se afirmaba en el informe MERSOWART, se tendrá restricciones de agua potable incluso hasta en los años más lluviosos. Al ser considerada como un bien público, se debe asegurar el suministro a toda la comunidad, por lo cual el precio del agua, no debe de ser obstáculo, para el disfrute y uso de las capas más desfavorecidas. Este razonamiento llevado hasta sus  últimas consecuencias, suponía para  las administraciones locales mantener un precio político por debajo del coste real de gestión, considerando tremendamente antipopular la subida del precio del agua. Un coste político, que en aquel momento no se estaba dispuesto a correr”. Estas prácticas de gestión , que podemos considerar como ¡¡ COMO AGUA VA!!, llevadas a cabo en los municipios de la comarca de Estepa, considerando el agua potable como un recurso ilimitado, manteniendo .un precio político del agua ,eran las que paradójicamente estaban poniendo en peligro el suministro presente y futuro de sus poblaciones.

En las próximas entregas, analizaremos periodos más recientes.

Ramón Ortiz Benjumea, geógrafo.

NOTAS:

[1] Diario de Sevilla 24de septiembre de 2017. http://www.diariodesevilla.es/sevilla/sequia-amenaza-cosechas_0_1175582945.html.

[2] En el año 2000, se aprueba la Concesión de Ayuda por los Fondos de Cohesión de la U.E. para construir la presa de Melonares, que abastecería de agua a Sevilla y su área metropolitana. La inversión realizada  en la construcción de dicha presa, que se concluyó en 2007, fue de 128.479,338,01 €. Hoy la construcción de dicha presa se considera innecesaria, ya que se  consiguió reducir el consumo de agua. potable, mediante una mejor gestión de dicho recurso. Por otro lado los cálculos y proyecciones  del aumento del consumo de agua potable estaban intencionadamente manipulados “Los megaproyectos en Andalucía. Manuel Delgado y Leandro del Moral. Editorial Aconcagua 2016”

[3] En 1995, mediante un programa comunitario PACTE/MERSOWART, en que participaron Iniciativas Comunitarias Estepa-Sierra Sur, y el Ilmo. Ayuntamiento de Estepa se realizó un informe sobre la gestión del agua potable en la Comarca de Estepa, y otras zonas europeas como Kilkis ( Grecia), y Nakkov (Denmark ), se pretendía analizar y comparar las políticas llevadas a cabo en dichos territorios.

[4] Nuevamente hay que recordar que los datos son orientativos, y deben de ser tomados con precaución debido a que la medición del consumo en esos años se hacía con criterios poco fiables, y carentes de homogeneidad. Todo esta falta de criterios en las administraciones municipales para cuantificar el consumo de agua potable  ponía en evidencia que este tema no era considerado en aquellos años como un problema prioritario

[5] En esta fecha teníamos conocimiento de municipios de la comarca con precios de agua más baja de la recogida en el cuadro, pero dichos municipios nunca nos facilitaron de forma oficial dichos datos.

[6] En estos años y en años anteriores  algún municipio de la comarca estaba suministrando agua potable con criterios mínimos de calidad.

[7] Por aquellas fechas La Roda de Andalucía no era el municipio con los precios más bajos, Pedrera tenía un precio escandalosamente aún más bajo, pero no disponíamos de los consumos, por lo cual no se incluyó en el estudio.

[8] El ECUS, fue una moneda virtual de valor variable que precedió al euro, y que se utilizó en los programas comunitarios. Por aquellos años un ECUS equivalía aproximadamente a 99 pesetas. Dicha moneda trajo de cabeza a algunos interventores municipales de la comarca, al justificar en los presupuestos municipales.

Ramon Ortiz Benjumea
Ramon Ortiz Benjumea
Me considero un geógrafo de vocación y profesión. Interesado en temas relacionados con el desarrollo territorial, especialmente con los problemas de los municipios rurales del interior andaluz, en concreto de los ámbitos funcionales de Estepa y Osuna, Soy ante todo un comarcano, preocupado por el presente y el futuro del mundo rural. El pesimismo ante la cruda realidad va acompañado por el optimismo, ya que el medio rural tan olvidado por la clase política y los medios de comunicación, tiene recursos suficientes para salir de la crisis, fijar a la población en el territorio, mejorando la calidad de vida de sus habitantes, evitando la emigración y la despoblación que nos acecha. Entre todos podemos evitar la agonía del mundo rural. Esta página quiere ser un lugar de reflexión, dialogo sereno y encuentro de todos los comarcanos, huyendo de las polémicas estériles y de las visiones interesadas impuestas y partidistas.

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