CRÓNICAS DE LA PANDEMIA DEL CORONAVIRUS DEL AÑO 2020. I PARTE. 5ª Entrega. Por Carlos Parejo Delgado.

En esta 5º entrega, Carlos nos relaciona nuevas oportunidades y emprendimiento con las posibles modificaciones en la nueva normalidad de las constumbres y tradicones. El comportamiento de los niños y ancianos en el largo primer (?) cofinamiento.

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La empresa sevillana (Aquamile Spain) ha sido la primera del Mundo en exportar a China un producto de limpieza doméstica, así como de locales y oficinas. Produce- mediante la aplicación de nuevas tecnologías-  una capa de oxidantes que, gracias a la acción de la luz y la humedad en el aire, activa la descomposición de sustancias nocivas orgánicas e inorgánicas, preservando solo moléculas de oxígeno e hidrógeno. Y, con ello, acaban con el 95 por ciento de los coronavirus que pudieran flotar por el aire.

 Su inventor dice que es como pasar todo el aire de una sala por el rayo de una tormenta, descomponiendo todos los elementos orgánicos volátiles como olores, mohos y virus.

¿Pasará, pues,  la época y la moda de quemar inciensos o los sprays que perfumaban el aire doméstico, dándole al hogar un ambiente con olor a canela, lavanda, limón, menta o vainilla? ¿Se acabará con la moda de los insecticidas  usados a troche y moche cuando hace calor y nos invaden las moscas y los mosquitos? Y es que estos sprays no sólo destruían la capa de ozono, como concienciaban los ecologistas, sino que eran indiferentes respecto la nueva amenaza doméstica: las pandemias víricas.


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La pandemia ha hecho que durante semanas las ciudades y pueblos sean poblaciones sin niños en la calle. ¡Qué huérfanos se sienten los parques infantiles de los barrios sin su ajetreo diario al salir de clases¡

Los niños sevillanos ahora que es Semana Santa, están encerrados como una cofradía que se ha refugiado precipitadamente de la lluvia y no tiene fecha de regreso.

¡Si hasta las celebraciones de los cumpleaños son como las clases: On line.

 Muchos se pegan a las ventanas durante todo el día y se distraen saludando a los adultos mayores, que tienen el privilegio de pasear la calle; aunque sólo sea de higos a brevas; Hay pequeñajos que lo hacen con descaro: ¡Hola culo¡ y otros más discretos que saludan con la manita y un tímido ¡Hola¡ . En cualquier caso, son noticia que se agolpe  la gente menuda en las ventanas para ver a los mayores, cuando antes ni los veían ni los miraban.

A los niños todos los días les parecen igual de aburridos y lentos. ¡Vaya murga¡ Y eso que los padres los levantan tarde, les bañan o duchan; les ponen el desayuno por delante, y luego vigilan que hagan sus tareas escolares ante el ordenador o con los libros de texto. Después del almuerzo los más afortunados se van a las azoteas a correr o a jugar con esa canasta de baloncesto que sus progenitores le han instalado allí. A otros les dejan simplemente que se tumben y se echen largas siestas que no acaban a veces hasta la hora de la merienda. Se distraen un rato con algún  juego de mesa familiar (parchis, dominó,…) y miran ansiosos al reloj. Por fin dan las ocho, entonces se asoman a la calle, y aplauden, berrean y gritan. Lo cual no quita que durante todo el día hablan por wahtsapp con decenas de amigas y amigos; se pasan fotos, chistes, canciones, películas,…Se hacen planes de lo que harán después del encierro, y después de verse la pelí de la noche,  se van a dormir con sus sueños de futuro.


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Las Residencias de Ancianos cerraron sus puertas a las visitas, incluso de los familiares más allegados. Éstos sólo pueden hablar con los responsables de cada Centro. Y es que temen más a esta pandemia que a una peste medieval, pues se ceba con las personas mayores de 70 años, a las que el virus Covid 19 arranca y devora sus pulmones en pocos días.

En una de las residencias más lujosas de España, con 50 habitaciones individuales con baño propio, por la que se pagan más de tres mil euros al mes, y con 20 habitaciones compartidas, más baratas y de régimen concertado, ha sucedido un acontecimiento aterrador. Unos abueloshan sido encontrados por miembros de la Unidad Militar de Emergencias (UME)  y sus cadáveres estaban completamente abandonados, yaciendo desatendidos en las camas. Y los ancianos de la misma habitación habían estado conviviendo con esos cadáveres.

Cuando salió a la luz el suceso más de veinte residente fueron enviados a hospitales, con síntomas de fiebre y tos; y a los ancianos que dieron positivo en el test rápido y permanecían estables, se les aisló en la planta alta;  al resto de ancianos se les equipó con guantes de vinilo y mascarillas.  Pero un cuidador criticaba que para un anciano in válido, si padecía demencia senil o alzheimer, estos elementos protectores no les duraban puestos ni un minuto.

A raíz de este trágico suceso, muchos gobiernos regionales han tomado las riendas de sus decenas o cientos de residencias de ancianos públicas y privadas. Les llaman diariamente. Se han ido desinfectando una a una; Y a la entrada de todas las residencias se ha colocado un punto de higiene, para que todo el que entre se lave y desinfecte las manos. Finalmente, se van sometiendo poco a poco a todos sus mayores a pruebas de contagio.  

Uno se pregunta que por qué habiendo epidemia de gripe todos los años, algunas de estas medidas no se habían puesto en práctica desde hace años.

Carlos Parejo Delgado, geógrafo, consultor y escritor

Sevilla, Septiembre, 2020

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