NARANJAS AMARGAS, RECURSOS OCIOSOS, EMPRENDIMIENTO Y CAMBIO CLIMATICO.

NARANJAS AMARGAS, RECURSOS OCIOSOS, EMPRENDIMIENTO Y CAMBIO CLIMATICO.

En este artículo tomando como excusa la plantación de naranjos amargos existentes en el callejero de algunos municipios de la comarca, quiero hacer una pequeña reflexión sobre recursos endógenos, recursos ociosos, emprendimiento y cambio climático desde una perspectiva de desarrollo rural. He seguido un modelo de exposición que fue planteado por el profesor Alberto Melo, profesor que fue de La Soborna, en un taller de la Escuela LEDA con un producto y caso similar.

En mis primeras clases como alumno de Desarrollo Local, hace algo más de 35 años, me indicaban que una de las causas del subdesarrollo del medio rural estaba relacionado con la falta de emprendimiento de la población, el no aprovechar debidamente los recursos endógenos, recursos ociosos que muchas veces eran puestos en valor por colectivos ajenos al territorio, este  neocolonialismo incrementaba dependencia de la economía local de otros centros hegemónicos. Se solía poner como ejemplo los recursos mineros y energéticos de los países del tercer mundo que eran explotados países más desarrollados, generando un nuevo sistema de dependencia económica.

Es más, en Bases para un Plan de Desarrollo Rural Andaluz (1993), documento de la Consejería de Agricultura, realizado bajo la Dirección Facultativa del ingeniero agrícola y sociólogo  Pedro Ruiz Avilés se apuntaba entre otros los efectos negativos de Una Cultura Asistencial, y Unos Modelos de Ocio. “ La política asistencial ha generado efectos perversos, …y una aversión a la asunción de riesgos para afrontar nuevas actividades empresariales”; por otro lado los modelos de ocio “ provoca un uso degenerativo del ocio y el tiempo libre,…que no favorece el desarrollo de iniciativas novedosas”. En definitiva la falta de emprendimiento era entonces y es ahora una característica del mundo rural, a lo cual no son ajeno los municipios de la comarca de Estepa-Osuna. Por otro lado, la agrarización de la economía local y  la colonización de nuestros recursos endógenos por otros territorios ha sido una constante, que ha incrementado la brecha entre los municipios agrarios del interior andaluz, y el litoral andaluz y regiones más prosperas del conjunto nacional.

Un detalle entre otros que ponen en evidencia la falta de emprendimiento local y la colonización de nuestros recursos es el hecho de que cada año entre el  final del invierno y el inicio de la primavera, se realiza la recogida de las naranjas amargas del callejero de nuestros municipios por empresa foráneas que transforman y comercializan dicho producto, ante la mirada pasiva de los ciudadanos y los responsables de potenciar el desarrollo rural. La empresa de Palma  del Rio que realiza la recogida de las naranjas amargas en Herrera( desconozco el nombre de la empresa y  las condiciones de las recogida), vende un porcentaje a Conservas Hero, y el otro lo exporta directamente a Reino Unido. Posiblemente realice una transformación primaria antes de vender la materia prima, y también elabore y comercialicen mermelada.

Parto del desconocimiento total del sector de la naranja, todos hemos tenido noticia a través de los medios de comunicación de la problemática de este cítrico por su baja rentabilidad en esta última campaña[1]. Mi intención es poner un tema sobre la mesa para el debate y  fundamentalmente generar la participación ciudadana, dinamizar la población local. El que escribe es un modesto geógrafo y técnico de desarrollo local o territorial.  Hay que reconocer también que la plantación de naranjos amargos se ha realizado por criterios estéticos, y no por criterios productivos.

Para plantear este tema nos hemos basado por proximidad en los datos de un municipio concreto, en este caso Herrera, pero estos datos con las correcciones oportunas pueden ser trasladados a otros municipios de la comarca.

En esta localidad, Herrera, existen plantados en la vía pública aproximadamente unos 835 naranjos de variedad amarga[2], sin incluir los localizados en los interiores de algunos edificios públicos como puede ser el Consultorio. El número de plantaciones correspondería a unas 2 Has., con una producción según nos indicaron trabajadores del ayuntamiento y de la empresa de Palma del Rio que ha realizado la última recolección que estaría en torno a los 80.000 Kg. Cifra que podemos considerar elevada ya que la producción estaría en orden de los 35.000 Kg. , si tomamos los datos de una producción estándar. Nos encontramos, por tanto con la inexistencia de un censo detallado de árboles plantados y un desconocimiento de la producción media anual. Esto es un reflejo propio de un empresario agrícola absentista. ¿Qué olivarero no conoce el número de estacas de olivos, y la producción de su parcela?

Veamos algunos datos:

La variedad plantada es naranja amarga, ya que según una tradición no contrastada la naranja dulce no se daría en la zona por las condiciones climáticas y edáficas. Es una variedad, según comentan,  más resistente a ciertas enfermedades, más dura y con menos necesidades agrarias.

No hay evidencias científicas, comentan otros,  que en la zona no se pueda producir otras variedades de naranjas comestibles, ni se ha planteado alternar distintos tipos de cítricos como podría ser el limonero, mucho más rentable y con más salidas comerciales. La alternancia naranjos-limoneros permitiría superar más fácilmente las fluctuaciones del mercado.

Es una producción totalmente ecológica, el fruto se obtiene sin abono, y sin ningún tipo tratamiento o cuidado del suelo. Solamente se realiza una poda anual más estética que basada en criterios productivos.

El número de calle donde se ha plantado esta variedad de naranjos es mínima, concentrándose en algunas calles del casco antiguo, carretera de Puente Genil, y entorno al Palacio de la Música.

Se puede incrementar el número de calle con este arbolado, este árbol ocupa una superficie similar a los de un pilón o borlado, pudiéndose multiplicar por cuatro el número de árboles alcanzando los 3.200 arbustos en una primera fase.

En un una comarca  con clima mediterráneo, con veranos cada vez con  temperaturas más elevadas, y calles donde la sombra es un bien escaso, incrementar el número de árboles es una apuesta por calles más transitables y una lucha contra el cambio climático.

Es más económico plantar un árbol que plantar el callejero de los fálicos pilones o bolardos, que desde el punto de vista de seguridad vial no aportan nada, y no generan la sombra necesaria, aparte del efecto estético que convierten nuestras calles en un cementerio neoyorquino.

Los expertos que los hay en la comarca  tanto en la producción, transformación ,distribución tanto de productos agrícolas tanto en bruto  como transformado son los que deben aportar alternativas reales a la cuestión planteada.

Partimos de un hecho, en la comarca existe un importante número de cooperativas agrícolas vinculadas a la aceituna al frente de las cuales no se encuentra ya el clásico “oficinista”  del siglo pasado, sino gerentes con formación universitaria (economistas, ingenieros agrícolas, biólogos, informáticos, ingenieros aeronáuticos,…) con dominio de idiomas y con una remuneraciones de acuerdo a su formación y responsabilidad, que no tienen en algunos casos que envidiar a los gerentes de empresas de nivel nacional. Además estas cooperativas cuentan con un plantel importante de técnicos especializados en el sector agrario que presta apoyo a los agricultores en el cultivo. Existen en la comarca también empresas dedicadas a la comercialización y distribución al  mayor de frutas y hortalizas, y también empresas conserveras que transforman y comercializan distintos productos agrícolas.

Sería importante estudiar las salidas que podría tener este producto en el sector de la pastelería industrial, mantecado, barritas energéticas, un sector tan importante en la comarca.

Los distintos módulos formativos  relacionados con la gastronomía que se imparten en la comarca y en la provincia ha tenido como resultado una espléndida cosecha de cocineros, reposteros, que deberían de aportan su experiencia en este tema, algunos de ellos emprendedores mediáticos con reconocido prestigio nacional

Se debe también estudiar la posibilidad de uso de este producto como compost, reactivador orgánico, abono, uso en la cosmética e higiene,….Los jóvenes trabajadores del saber que actualmente se encuentran en la diáspora española y europea son un importante recurso humanos que deberían aportar su experiencia y conocimientos en este tema.

Por otro lado los distintos ayuntamientos cuentan con un importante plantel de jardineros, responsables con formación universitaria, técnicos de desarrollo, que deberían aportan ideas para que este recurso endógeno no siga siendo un recurso ocioso, que es explotado por empresas ajenas al territorio.

Si extrapolamos la producción a toda la comarca, posiblemente se alcancen el 1.000.000 de kilogramos, que todos los años son tirados al basurero, o son materia prima para empresas ajenas al territorio. Una cantidad nada despreciable.

Afirmaban algunos expertos y técnicos en desarrollo local como Emilio Carrilo, Vázquez Barquero,Izquierdo Vallilla, que el emprendimiento y el grado de compromiso con un territorio se ponía de manifiesto en la medida que la sociedad buscaba alternativas para poner en valor sus recursos ociosos. Esta comarca tiene recursos humanos lo suficientemente formados para intentar dar respuesta al tema planteado.

Herrera, 20 de julio  de 2019

Ramón Ortiz Benjumea, geógrafo, técnico en desarrollo rural  y comarcano.

[1] La problemática de la naranja en esta última campaña no es más que un prólogo de lo que sucederá a los productos del agroandaluz, ya que nuestros productos son moneda de cambio en las relaciones comerciales entre la UE y el tercer mundo. Para poder exportar tecnología Alemania y Francia impondrán la compra de productos agrarios de terceros países como una forma de garantizar el cobro de sus ventas. Por lo tanto los productos agrícolas andaluces se encontraran cada vez más desplazados por productos de terceros países. El aceite y la aceituna de mesa, la base de la economía comarcal, se verán cada vez en una situación mas comprometida

[2] Entre los naranjos censados, hemos incluidos  un mínimo de limoneros, que no llegan a los quince.

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