España, para cumplir esta normativa, habrá de reducir un 20 por ciento sus emisiones con efecto invernadero e incrementar un 20 por ciento la eficiencia y ahorro energético de sus instalaciones consumidoras de energía final, antes del año 2030. Y dentro de esta exigencia se incluye el alumbrado público exterior municipal.

Por otra parte, los nuevos sistemas de tele gestión municipales, como complemento de lo anterior, permiten controlar en remoto y en tiempo real cada punto de luz de forma individual o conjunta, permitiendo el encendido-apagado y la fijación del nivel de luminosidad según los ciclos naturales de luz, y controlando su funcionamiento mediante la monitorización de diferentes parámetros, como por ejemplo el consumo individual de energía de la luminaria. Todo ello mejora la eficiencia energética y optimiza la gestión y mantenimiento de las instalaciones, controlando el consumo. Estos sistemas contribuyen a reducir la contaminación lumínica y las emisiones de CO2. Este ahorro energético puede ser de entre un 10 y un 15% respecto al consumo total de la instalación original sin tele gestión.