LA CHIMENEA DE PROGRASA, NO ES UNA TORRE.

PROGRASA, fue la primera extractora de oleaginosas que se instaló en España. Herrera fue pionera, gracias a un personaje mítico, controvertido y de leyenda D. Ramón Guillen Garcia (¿?). Ni una calle, ni una plaza recordando a este personaje.

Las tres décadas que estuvo funcionado esta empresa fue un hito en la historia de la económica local. Palio en parte la sangría de la emigración ( Herrera perdió aproximadamente el 30 % de su población entre 1960-1975). Fue un respiro para muchas familias, fue una empresa emblemática, independientemente de su lamentable y oscuro final.

La chimenea de PROGRASA, que no torre, fue construida utilizando grea de Los Barrancos ( detrás del Cerro Chirino, al final del mal llamado polígono del Bujeo), con ladrillos elaborados y cocidos en uno de los tejares de la localidad, posiblemente del tejar de  “ Frasquito el Torero”, el ultimo tejar que quedaba en funcionamiento.

ANDRÉS, CRONISTA DE HERRERA.

Según nos informa Andrés Ruiz Muñoz,  cronista de Herrera,  fue construida   dicha chimenea en 1961 por Francisco Muñoz Moreno  “ Curro Gigante”. Curro  paso de Maestro de la Villa a encargado de obras en esta empresa. La chimenea, creo recordar, fue coronada por el siempre habilidoso y recordado Juan Cecilia, y tiene una altura de 27 metros.

Todos estos motivos no han de surtirnos orgullosos como herrereños de nuestras chimeneas y en concreto de la CHIMENEA DE PROOGRASA, QUE NO TORRE. Orgullosos de nuestro pasado más reciente y de nuestra historia. Esta chimenea, que no torre, es símbolo de la industrialización de Herrera.

PALACIOS, ALCAZAR, TORRES,CLERO  Y NOBLEZA EN ESTEPA.

En Herrera se asentaron labradores, jornaleros, colonos, herreros, ganaderos que dependían primero de la Encomienda de la Orden de Santiago, y después de los Centuriones, más tarde  Marqueses de Estepa (hoy perteneciente a la Casa del Duque del Infantado).

En Estepa residían los Mínimos, los Franciscanos, el Vicario, las Clarisas, los Marqueses, la Justicia,… Es decir el poder económico, civil y religioso. Además pululaban, los segundones, que se hicieron ricos administrando la hacienda del clero y de los Marqueses. Los segundones de esta nobleza fueron muchos más usureros y exigentes con los colonos, y arrendatarios.

La relación entre los habitantes de la ciudad noble, y los habitantes de la campiña, y en concreto con los herrereños, fueron siempre complicadas. Una frase que aún perdura entre nuestros mayores resume esta relación “ me cago en la Orden” (La orden era la Orden de Santiago). El grito de rebeldía, de rabia contenida era la denuncia ante las condiciones de vida que imponían primero la Orden de Santiago, y  después los que  le sustituyeron.

La independencia de la villa de Herrera, no fue sencilla, ni la delimitación del término municipal. El Rincón ( Dehesa boyal de El Rincon) aunque nos parezca ilógico sigue perteneciebdo al término de Estepa.