ESTAMOS EN LA LISTA DE ESPERA, TODOS SOMOS CANDIDATOS

El caso de Macarena, nos puede suceder a cualquiera de nosotros, estamos en la lista de espera, pronto nos puede tocar sin duda.Lo sucedido a Macarena no será  ya una anomalía, sino una realidad cercana.

Evitar que la anomalía se convierta en algo cotidiano, depende de nosotros, de la calidad de los Servicios de Proximidad y de  lo exigentes que seamos en que la gestión de los fondos públicos destinados a estos servicios sea la correcta.

DOTARNOS SERVICIOS DE PROXIMIDAD DE CALIDAD: AYUDA A DOMICILIO.

El Servicio de Ayuda a Domicilio, como otros que no se han implantado de forma generalizada en el territorio como el servicio de catering, son claves para detectar los casos de emergencia social.

Hemos señalado que la calidad de cualquier servicio que se preste está relacionado con las condiciones laborales de las personas  que lo prestan, el tiempo real que puede dedicar al beneficiario, con el hecho de  tengan una  remuneración digna

Un trabajador mal remunerado, con condiciones laborales abusivas, con precariedad laboral, con tiempos de infarto, no puede prestar un servicio de calidad, el servicio se va deteriorando lentamente, por mucho amor o profesionalidad que ponga ese trabajador.

Se ha producido en algunos ayuntamientos un deterioro de las condiciones laborales de este colectivo en muchas localidades con la excusa de la crisis,; en otros casos el  ayuntamiento ejerce el papel de manijero,donde la represión es la respuesta a todo intento de defender derechos laborales básicos, como es el caso de ayuntamientos que defendian conquistar los cielos, paradojicamente.

Al actual neocaciquismo rural andaluz, le interesa , en muchos casos, más reforzar la imagen de ayuntamiento patrón/clientelismo/gran proveedor de contratos y trabajo que la calidad del servicio que se presta.

DEGRADACIÓN LABORAL RELACIONADA CON UN MAL USO DE LOS FONDOS PÚBLICOS.

Lógicamente esta degradación de las condiciones laborales está relacionada con el mal uso de los fondos públicos. En muchos casos dentro de la partida presupuestaria de estos fondos aparecen “infiltrados”, “trabajadores parasistos” que cobran de esta partida cuando el trabajo cotidiano que ejercen no tiene nada que ver con estos servicios. En la ayuda a domicilio en este caso concreto, o en otros servicios relacionados con las personas con discapacidad.Los colectivos mas vulnerables son siempre los mas perjudicados.

Pero lo más agravante es la brecha salarial existente entre los que de verdad ejercen estos trabajos y las “personas infiltradas o parasitas”. Esta brecha salarial es alarmante, obscena más exactamente.

Morir en plena soledad, sin el calor de los tuyos  es duro, pero es aún más el hecho de que durante varios días tu cadáver permanezca en tu vivienda, sin que nadie lo note. Algo está fallando, algo se está haciendo mal, muy mal.

Herrera, 10 de febrero de 2022

Ramón Ortiz Benjumea, geógrafo, master en desarrollo rural y comarcano.