LA GRAN RECESIÓN (2008), Y LA PANDEMIA (2019) SU REPERCUSIÓN DEMOGRÁFICA EN EL MEDIO RURAL.

La crisis de 2008, fue una crisis financiera relacionada con el colapso de la burbuja inmobiliaria, también hipotecaria y bursátil afectando al sistema bancario que estallo, pero cuyo coste fue soportado por la población y la clase media, sumergiéndola en la pobreza.

El Covid-19, fue una de las más impactantes epidemias a nivel mundial, lo que supuso que  el 14 de marzo de 2019 se decreta en España el estado de alarma con el confinamiento de la población.

LA LITERATURA DE LA RURURALIZACIÓN Y LA CIUDAD DIFUSA

Tradicionalmente se ha apuntado que los periodos de crisis económica son más llevaderos en el medio rural, donde la mayor solidaridad entre los vecinos  y el menor coste de la vida, se traduce en un regreso temporal o definitivo  de la población, que abandono  el medio rural años atrás.

En estos años se ha apuntado en los medios de comunicación que las dos últimas crisis, la Gran Recesión económica 2008-2011, y sobre todo la pandemia (Covid-19)  han supuesto un desplazamiento de la población residente en las áreas metropolitanas hacia el medio rural.

Distintos ensayos, publicaciones en prensa, documentales, portales inmobiliarios,  películas, series de televisión nos  ha intentado transmitir la imagen de esa vuelta al medio rural, al parnaso, al paraíso perdido. Se habla de la repoblación de pueblos con escasa población, incluso de la compra de pueblos abandonados, donde los nómadas tecnológicos  y los maltratados por la ciudad encuentran acomodo.

El teletrabajo,  la búsqueda de espacios abiertos, la tranquilidad  y una mayor calidad de vida junto con  “el malestar de las ciudades” han sido los motivos de este supuesto éxodo al medio rural.

La vuelta al medio rural tras la gran pandemia, parece ser, que es algo más anecdótico que real. Se ha producido un incremento del empadronamiento en algunas “ zonas rurales”, pero no sabemos , dado lo reciente del fenómeno, si es algo coyuntural o definitivo. Como señala Jaume Font Garolera “la profetizada vuelta al campo nunca ha dejado de ser un fenómeno minoritario, más un deseo, que una realidad”.

Estamos también, ante la agonía de las ciudades, donde los centros urbanos decrecen, se despueblan, asistiendo a lo que llaman algunos autores el fenómeno de  la ciudad dispersa o, difusa. Un proceso de rururbanización, donde la población urbana es expulsada de la ciudad, se desplaza a municipios rurales próximos a la gran ciudad.

“Si en los años sesenta del s.XX las ciudades incrementaron su población debido al éxodo rural, ahora estamos en un proceso en que la ciudad, que expulsa a sus habitantes, coloniza y urbaniza el espacio rural cercano” (Jaume Font Garolera).

Dado lo reciente del fenómeno de las dos crisis del s .XXI, carecemos de una perspectiva temporal,por lo cual  apuntamos  una serie de matizaciones:

¿Los datos demográficos confirman ese desplazamiento de la población hacia los núcleos rurales próximos, o ha sido “más el ruido que las nueces?

Hay que tener en cuenta, que el fenómeno de la ciudad difusa, es anterior a la crisis de 2008, y a la pandemia, estas dos crisis quizás consolidan y visualizan el fenómeno iniciado décadas antes.

¿Este fenómeno ha afectado también a los municipios más alejados de las grandes ciudades, como son los municipios de las comarcas de Estepa y Osuna?.

Intentaremos dar respuesta a esta pregunta, los gráficos siguientes nos pueden ayudar.