INTRODUCCIÓN.

La necesidad de actuar urbanísticamente en los bordes y en las entradas de los núcleos urbanos es un tema pendiente en comarca. Estos espacios de recepción del visitante suelen encontrarse en un lamentable estado de degradación y abandono.

Hacemos   una descripción de la situación en que se encuentra en líneas generales estos espacios de recepción de visitantes en los municipios de la comarca. En primer lugar, hemos tomado como referencia un artículo publicado sobre las entradas en el municipio de Estepa. También se pretende  analizar  de forma somera la entrada desde la A-318 Estepa-Herrera. (Era la antigua carretera provincial SE-9202, que se desafectó el 21-6-2010 y se cedió al ayuntamiento).

El caso de Estepa, ya estudiado, y el de Herrera, pueden servirnos como propuesta  de análisis, y también como toma de conciencia, iniciando un debate ciudadano . Una toma de conciencia que debería hacer reflexionar  a las administraciones locales respecto a las entradas a los municipios y la insuficiente atención que se les presta en las iniciativas de inversión. Una cuestión que casi nunca ha estado presente  en los programas de los grupos políticos, ni  en la agenda las administraciones locales.

ENTRADAS A LOS MUNICIPIOS:ESPACIOS DE RECEPCIÓN DEL VISITANTE.

Como habíamos apuntado en otros documentos: “Las entradas a la localidad comienzan a ser tenidas cada vez más en cuenta en las practicas paisajística internacional y en los P.G.O.U. vigentes, en tanto que en ellas recae la tarea de enlazar armoniosamente la imagen externa de la localidad con los recorridos interiores constituyendo al mismo tiempo un espacio de bienvenida y presentación para los visitantes que acceden a la población”.

Las entradas, accesos  y bordes de los municipios,representan la acera, la fachada y el zaguán de una vivienda. Elementos que nos indican sin sorpresa lo que nos vamos a encontrar al entrar en esa vivienda: el perfil de sus habitantes; la gestión de este espacio; su funcionalidad; el estado de conservación; la higiene de sus moradores.

Por tanto , los entornos degradados nos indican una mala gestión urbanística, dudosa gestión de lo publico, donde los intereses privados están por encima de los de la comunidad. A veces la estética del mal gusto, de lo chabacano se impone, y se convierte en norma.

Como resultado de todo esto, la gestión urbanistica implica el grado de calidad paisajística y visual del entorno, pero muchas veces  la dejadez favorece actuaciones de dudosa legalidad. Se produce un conflicto de intereses entre lo público, y los intereses particulares, siendo estos últimos los  que normalmente se imponen.

El tratamiento de las entradas de un municipio valora la gestión urbanística, el grado de gobernaza, y la adecuada gestión de los fondos públicos. En definitiva, es reflejo de la preocupación  real de la administración local sobre estos espacios de recepción,( fachada y  escaparte ) , y del municipicipio.