Por otro lado ha habido un discurso muy peligroso y sutil entre “los nuevos ilustrados”  técnicos de la administración, y directivos de las cooperativas de primer y  segundo grado , de que el problema del agro andaluz en general y el de la comarca en particular “es la existencia de estos pequeños propietarios , que son el freno para el progreso del agro andaluz, Se considera al pequeño propietario como la nueva lacra del campo, el nuevo obstáculo al progreso  económico, tecnológico y social, por lo cual se les invita a huir y abandonar el sector agrario ( Comentario extraído de las encuestas en profundidad realizadas por el autor de este articulo entre profesionales del sector ).

Pero en este caso concreto en el término municipal de Herrera, la mayor parte de la S.A.U. está en manos de pequeños propietarios. Que dichas explotaciones sean viables o no, es otro asunto a estudiar.

No existe entre los pequeños propietarios  consciencia  de pertenencia a un grupo de agricultores concreto, ni de la importancia de este colectivo de propietarios de menos de 30 hectáreas tanto por la superficie cultivada, ni por el peso total de la producción. Por parte de las asociaciones profesionales de agricultores, consciente de esa fragmentación,  se les da escasa importancia real a este colectivo de agricultores de menos de 30 has. en el conjunto de la agricultura local/comarca, falta una consciencia de pertenencia de clase o grupo. Debilidad grupal, se le da y se dan menos protagonismo del que realmente tiene.

Fenómeno este que no se da en los grandes propietarios, cuando la propiedad se divide por herencia, aumenta el número de propietarios, y disminuye el poder social de cada uno de ellos, individualmente considerados, pero el control del grupo sobre el territorio permanece indemne: las familias siguen siendo las mismas, y la extensión que controlan casi idénticas, la consciencia de pertenencia a un grupo concreto está muy arraigada, aunque individualmente se hayan convertido en “pelentrines”. En el medio rural, un gran propietario, o uno mediano que por división  hereditaria   dejo de serlo, reconoce a “los suyos”, hay una consciencia clara de pertenencia a un colectivo concreto.

La agricultura ha sido en la comarca, y en Herrera en cconcreto, en muchos casos una renta complementaria a otras actividades principales, pero a partir de la crisis de 2008, acentuada en la etapa covid-19, se ha puesto en evidencia la escasa diversificación de la economía local, donde la desindustrialización es evidente: cierre de empresas, empresas  familiares en crisis, deslocalización de la producción, caída del sector de la construcción, un sector de la madera estancado frente a la pujanza en otras localidades de la comarca ( Casariche, El Rubio). Herrera tiene una economía en situación agónica, ha entrado en una crisis profunda donde el emprendimiento local es inexistente, ni ha existido  en estas tres últimas décadas una estrategia de desarrollo local.