DETECTAR LAS CONTIGENCIAS EN LA GESTIÓN.

Son muchos los retos a la hora de conseguir que un proyecto local se convierta en un proyecto de territorio, en tema aglutinante. Dejamos solamente algunas contingencias más comunes,otros ya han sido apuntados en anteriores apartados.

DETECTAR Y NEUTRALIZAR LA CONDUCTA DE AQUELLOS ACTORES SOCIALES Y POLÍTICOS QUE PUEDAN OPONERSE O INFLUIR NEGATIVAMENTE EN LOS PROGRAMAS DISEÑADOS.

La larga experiencia en proyecto de desarrollo nos indica que es necesario detectar el nivel de influencia de estos colectivos. Tambien conocer las razones por las que se oponen al desarrollo de estos proyectos concretos.

Debemos estimular la constitución de alianzas que favorezcan su implicación y participación en el plan de la comunidad, en programas sectoriales o en proyectos concretos.

EL POLITICO PREPOTENTE.

Es necesario neutralizar la presencia de algunos concejales de desarrollo local, que vienen con ideas preconcebidas desde la prepotencia. Careciendo de visón de territorio, y con una ignorancia supina de lo que se  entiende  como desarrollo rural.

EL CONCEJAL IDEAL.

A la hora de elaborar las listas electorales los partidos tienen en cuenta muchos elementos para captar votos y ganar las elecciones. Los votos que  puede aportar la familia del futuro concejal pesan más que la ideología del futuro concejal.

Además del peso familiar, se incluyen los concejales con un perfil de persona joven con formación universitaria. Candidatos sin trabajo estable al cual se le ofrece la oportunidad de formar parte de la lista, asegurándose unos ingresos estables. A cambio se le supone fidelidad absoluta a lo que diga el regidor municipal. “ Come y calla” espetaba un alcalde a un concejal díscolo. Si es mujer mejor, se cumple la cuota femenina.

Hay que convencer a estos concejales aprovechando su formación, y reforzando su valía personal. Evitando que no sean un obstáculo al proyecto, convertiéndolos en aliados activos de nuestro proyecto de territorio,

SUPERAR SUSPICACIAS Y ROCES

Para superar roces  entre técnicos, entre distintas administraciones , muy propio en la fase de arranque , sería conveniente contar con el tutelaje de una entidad . El Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico (IAPH), ofrece garantias en estos proyectos.

Muchos buenos proyectos han fracasado o han costado arrancar debido a los personalismos de los técnicos implicados. También al hecho de que ayuntamiento de mayor peso no reconocían las aportaciones, ni el liderazgo de ayuntamientos más pequeños, pero con mayor experiencia.

EL URBANITA AL FRENTE DE UN PROYECTO RURAL.

Algunos GDR (Grupo de Desarrollo Local) han sido gestionados por técnicos con escaso vínculo con el territorio, e incluso residían en la gran ciudad. Teniendo que realizar desplazamientos diarios al medio rural.

Este modelo de GDR, generaba poca confianza en la sociedad civil de la comarca, su discurso era poco creíble. Apostar por fijar la población local y pretender desarrollar el medio rural, residiendo en la gran ciudad resulta incoherente. Es una burla para la población local. Estos proyectos nacían muertos desde su origen.

PRESENCIA DE LÍDERES DE CARTÓN PIEDRA.

Muchos proyecto han fracasado al tener el frente líderes de cartón piedra. Se han limitado a ser simple encantadores de serpientes. Preocupándose solo de conseguir el apoyo de la clase política.Despreciando a la población local, e impidiendo su participación real en el proyecto.

EVITAR QUE EL LÍDER SE RECONVIERTA EN JEFE.

Muchos proyectos han sido un fiasco cuando el líder   ha hecho el tránsito a la política, atraídos por los cantos de sirena. La experiencia ha sido nefasta, el líder se ha convertido en “jefe”, llevando al territorio al caos.

Utilizando, este nuevo jefe,  todos los fondos disponibles en permanecer en el cargo. A la larga  los resultados han sido malos . También se ha destruido todo lo anteriormente construido en su etapa de animador socioeconómico y leader de un proyecto de desarrollo.

Herrera, 5 de febrero de 2021

Ramón Ortiz Benjumea.

Geógrafo, técnico y master en desarrollo local y comaarcano,