Sobre esta estrategia ha evaluado sus impactos cuatro grupos externos independientes de investigación: las Universidades de Kiel (Alemania) y Wageningen (Países Bajos ), el Departamento de Agricultura de EEUU (USDA) , y el Instituto  de Investigación Europeo (IJC) que han centrado sus críticas en varios aspectos relevantes:

  • Se puede estimaruna bajada de la producción comunitaria en torno al 20% en 2030.
  • La opción de un 25% de producción ecológica esto entrañaría más costes de producción por unidad de producto y unos menores rendimientos en campos y granjas.
  • Que el modelo eco, bio, orgánico etc. es complejo y difícil de implantar en parcelas atomizadas y/o explotaciones minifundistas, y entraría en contradicción con otros objetivos de la PAC, como son la producción de alimentos suficientes, evitar el desabastecimiento en algún producto básico, y la conveniencia de que en ellos se incluya la difusión y potenciación de las denominaciones de calidad por su origen (DOP).
  • Que el modelo eco, bio, orgánico etc. es complejo y difícil de implantar en parcelas atomizadas y/o explotaciones minifundistas, y entraría en contradicción con otros objetivos de la PAC, como son la producción de alimentos suficientes, evitar el desabastecimiento en algún producto básico, y la conveniencia de que en ellos se incluya la difusión y potenciación de las denominaciones de calidad por su origen (DOP).

La mayoría de estos aspectos conflictivos son compartidos por las organizaciones agrarias, sin por ello rechazar su filosofía y conveniencia. Por ello se han pedido por medio del COPA-COGECA[1] un estudio completo del real impacto territorial, económico y de la seguridad alimentaria en la UE. Lo que podría conducir al aplazamiento de su puesta en vigor hasta la “revisión intermedia” de esta PAC, prevista para 2025 o 2026.

Empero lo dicho, en Europa y también en España, están implantándose modelos de producción y consumo locales y/o alternativos caminando en esta dirección. A continuación citaremos algunos más destacados.

El movimiento “Slow Food” surgido en Italia (provincias de Nápoles, Milán, Roma, y Bolonia …) como escuela de pensamiento y desarrollo sostenible y de estímulo del consumo de dietas saludables. Este movimiento se ha expandido ya por otros países: Francia,Reino Unido, Estados Unidos y hay ya iniciativas en algunas ciudades españolas.

Los “ food hubs” son centros logísticos y de aprovisionamiento local en circuitos cortos en donde se integran varios eslabones de la cadena alimentaria: pequeños y medianos productores, tiendas y supermercados,PYMESde logística, empresas especializadas en distribución y abastecimiento directo a tiendas de las localidades no alejadas de los productos frescos obtenidos en fincas propias o concertadas.

Un paso más lo constituyen los “food hubs cooperativas “ en la que todas las categorías de miembros de la cadena se asocian y colaboran desde la producción al consumo. En España funcionan bastante en el País Vasco (Labore) y Navarra (Landare), pero también en Baleares (Terranostra), Manresa  (Supercoop) y en varias ciudades andaluzas a mediana o pequeña escala: Córdoba ( Almocafre,Ecohortal), Sevilla (La Osa), etc.

Otro avance mayor lo forman las experiencias  de tipo agroecológico, socialmente integradas e innovadoras de producción gestión: redes de pequeños  propietarios y comercializadores que aplican un mecanismo de gestión y gobernanza basado en los principios interdisciplinares y sostenibles de la Aproecología [1] cuyo origen está enIberoamérica. Ejemplos los hay abundantes en España se podría citar la cooperativa  Camp de Formentera, Ecosol (Gerona), Sacoje ( Lorca, Murica),Biolobal( Solsone, Lerida), y en Andalucía Valle y Vea, y Ortigas ( ambas en Granada), Tierra y Libertad ( Sierra sur de Sevilla).