5. A MODO DE RESUMEN Y CONCLUSIONES.

Aunque la crisis pandémica parece en camino de ser encauzada, sus consecuencias sociales y económicas aún no, y a ello se suman ahora la política de seguridad general y alimentaría en particular provocada a alto nivel por el conflicto bélico de Ucrania.

En España, y en otros muchos países, la crisis económica, social, energética y de seguridad que se vislumbra a corto-medio plazo debe forzar a emprender un salto adelante significativo en todo lo que concierne al Pacto Verde y su modelo de agroalimentación sostenible. Porque además, y es de justicia reconocerlo en esa primera crisis el sector agroalimentario en su conjunto y en sentido amplio, ha sabido estar a la altura de las circunstancias y ha prestado atención a las demandas sociales.

Las estrategias descritas en este trabajo ponen de manifiesto la necesidad de poner a punto unas políticas innovadoras, o de casos de éxito a varios niveles, que contribuyan a dinamizar los territorios rurales, y a sus pobladores, con experiencias territoriales, locales y regionales, que mejoren su gobernanza e impulsen una sostenibilidad indispensable, para todo el mundo. Puesto que los desafíos establecidos ya para el 2030 y 2050 lo son.

Desde finales de la crisis de los años 80 del pasado siglo, gran parte de las políticas de desarrollo local y rural, como son han privilegiado la revalorización de los recursos endógenospero menos construidos en general unas interrelaciones exitosas entre los mundos de la producción, el mercado y el consumo y su competitividad multifactorial, y tampoco en ellos la sostenibilidad e interdependencia rural-urbano. No parece así claro que el impulso de más modelos, programas y redes de cooperación público privado, y las sinergias entre los mundos intelectual, urbanita y rural son por tanto importantes y muy necesarios, si se aspira a lograr una mayor equidad socioeconómica y mantener unos medios rurales vivos.

Los ejemplos exitosos descritos, en su mayor parte, han partido con el apoyo de la administración, los  movimientos sociales o los sectores asociativos y/o vinculados de alguna forma al mundo rural. Pero reiteramos que de cara al futuro, el futuro rural y alimentario en España es una tarea global intersectorial y el enfoque de la Organización Mundial de la Salud sobre la lucha contra la pobreza y la mala salud en más de medio centenar de países “Una sola Salud” insiste también en esta orientación.

Como también lo propugnan la “ Acción por el Clima”,  y el “ Objetivo 55”,y no sólo por razones de soberanía alimentarias y salubridad de los alimentos a consumir ,sino igualmente por otras importantes motivaciones: conservación de suelos, mejorar la calidad de las aguas, y de la flora y fauna, acentuar la  des carbonización y el ahorro energético, minorar la subida de las temperaturas protección de zonas desfavorecidas, luchar contra las emergencia de catástrofes, conflictos y desastres, más o menos naturales  etc.

UN NUEVO ESCENARIO PARA LAS ÁREAS RURALES ES NECESARIO Y POSIBLE. Cuanto antes nos aproximemos a él, mejor será.

Pedro Ruiz Avilés

Abril de 2022