Con otra filosofía  y sociopolíticas, aunque también economías y mediambientalmente sostenible están los supermercados e hipermercados a menudo relacionados con los oficios o profesiones, herederos de los antiguos economatos, y que son más bien cooperativas de consumo pero que pueden contar con socios-empleados y con los productores y/o abastecedores no sólo de alimentos, sino también otros productos de gran consumo en los hogares y establecimientos de restauración. Los hay en muchas ciudades españolas, por ejemplo en Madrid, Valencia, Vigo (ligada a una marca automovilista, Citroën ), Málaga e inclusive , cabría mencionar a los supermercados e hipermercados Eroski, nacidos desde el importante movimiento cooperativo estimulado por los jesuitas en la Universidad de Deusto.

Existe también otra experiencia alimentaria de circuito corto, que está resultando exitosa , y puede ser muy útil conocer e implantar, tal como lo están haciendo en lugares de La Rioja,Soria, Palencia, Burgos, León, País Valenciano, Albacete o Ciudad Real y comienza a serlo en algunos  lugares de Andalucía:  la creación de PYMES y/o cooperativas de suministro  diario de restauración preparada a domicilio para personas con discapacidad  que no pueden desplazarse a los establecimientos comerciales, o que carecen de oferta variada. Cada día resultan más imprescindibles para los numerosos núcleos rurales con población escasa y /o dispersa, lo que hemos venido a llamar como “la España vaciada y envejecida”, y que de acuerdo con los datos censales del año 2020 (INEM 2022) , comprendería a más de 3.000 pueblos de los 8.131 municipios de España.

En definitiva, y como una reflexión que trasmitió a los lectores aspiramos a dar una respuesta conveniente al reto europeo de la “Acción por el clima”, y sus demandas multifactoriales: mantener la fertilidad del suelo, conservar el paisaje y reducir la contaminación en aguas, suelos y aire, disminuir la emisiones de GEIs , producir y consumir alimentos a costes asequibles y de las mejores calidades, y reducir el desperdicio de los no consumidos  o sea si pretendemos proseguir con unos niveles de Bienestar Social en Europa,, dignos, éticos y menos vulnerables a catástrofes climáticas, ( la pandemia y esta guerra sin sentido son dos nítidas advertencias al respecto) la trayectoria a seguir apunta hacia esa dirección. Que no es fácil, barata, ni cómoda.