Abuso por parte de algunos ayuntamientos al considerar ciertas actividades ganaderas o industriales como actuación de” interés social”.

El considerar por parte de algunos ayuntamientos algunas instalaciones industriales con un alto consumo de agua como actuación  “interés social”, ha privado al propio municipio o ,a municipios vecinos de los pozos alternativos, que se utilizaban época en de sequía, por agotarse el acuífero o por contaminación del mismo.

Los problemas de abastecimiento de la aldea La Salada, no serían tales, si se hubiera actuado desde la administración local defendiendo los intereses públicos y no los privados.

Garantizar el suministro urbano, implicando a la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir.

Solicitar al organismo competente, Confederación Hidrográfica del Guadalquivir que garantice el suministro urbano. Ordenando y eliminando las captaciones privadas que repercuten negativamente en el acuífero del Macizo de Estepa.

Control de fugas y captaciones fraudulentas

Recordemos que en algunos municipios el agua facturada no alcazaba ni el 30% del agua captada.Esto evidencia no solo fugas, sino importantes captaciones fraudulentas. No tenemos constancia de que se haya abierto por este motivo expediente sancionador por captaciones fraudulentas por parte de las administraciones locales.

Es necesario llevar a cabo un control  mediante la instalación de contadores digitales en distintos tramos y puntos de la red de abastecimiento. Se han de revisar las redes de distribución de agua, tanto las municipales de abastecimiento en alta y baja y el alcantarillado para evitar fugas, así como las pertenecientes a los regantes. Podremos conseguir de esta forma un ahorro y eficiencia de agua de aproximadamente 0,8Hm3/año.

Reducir las pérdidas y las fugas en alta.

Reducir las pérdidas en el sistema trasporte (transporte en alta, tratamiento y distribución) al 17,5% . Los usos nos contabilizados habría que reducirlos al 7,5% en un horizonte no muy lejano, no superior a 2027.

No a la tiranía agrícola.

Ni a las demandas insaciables del regadío. Se debería no incrementar y/o prohibir la superficie de regadío que afecten a la zona sensible del acuífero común.

El agua en Andalucía y en la comarca de Estepa es rehén del regadío. Sin la presión del riego fundamentalmente del olivar, el abastecimiento urbano estaría técnicamente garantizado y, los municipios de la comarca no tendrían problemas de abastecimiento actualmente. ( El Agua en Andalucía, ¿Abundancia o escasez? El Topo, Leandro del Moral. 30 de Octubre de 2017.http://eltopo.org/agua-en-andalucia-abundancia-o-escasez/1)

El consumo agrícola, actualmente sin ningún control, está haciendo disminuir las reservas, y la recarga de los distintos acuíferos, afectando negativamente al futuro abastecimiento urbano. La agricultura acapara cerca del 80%-85% del agua consumida. La puesta en producción de superficies anteriormente en secano a regadío, ha repercutido en una extracción de aguas subterráneas. Pero también, en un aumento de los volúmenes hídricos provenientes del Macizo de Estepa.

El consumo de agua en agricultura, es muy superior al producido a comienzos de la década de los 90. Los volúmenes hídricos consumidos en agricultura ascendían  en  2005 a 1,5 Hm3/año.(actualización de los conocimientos y explotación sostenible del Acuífero de la Sierra de Estepa. IGME. Diciembre 2005)

El incremento de nuevas superficies de regadío en la zona sensible del acuífero supondría reducir las reservas. Se pone en peligro el abastecimiento urbano, y deteriorando la calidad del agua, debido a la acumulación de nitratos y fitosanitarios por filtración.

Se debe plantear en casos de emergencia como la que nos encontramos actualmente, cancelar la concesión de extracción cuando ponga en peligro el abastecimiento urbano. Posiblemente ante la situación actual haya que plantearse reducir las dotaciones del regadío, antes de que haya necesidad de restringir el agua a la población.

Para el geógrafo Leandro Del Moral, del departamento de Geografía Humana de la Universidad de Sevilla, al problema de la escasez de lluvia, se ha sumado la falta de control de la expansión de los cultivos de regadío.

“Los sistemas de riego se han modernizado, son más eficaces y las fugas y pérdidas de agua son menores, pero la superficie cultivada ha aumentado en los últimos años y la Confederación Hidrográfica ha mantenido las dotaciones de agua a los regantes, sin restricciones” a pesar de la situación de prealerta, explica el docente de la Hispalense

Reducir la demanda agrícola mediante una gestión eficaz de la misma, buscando nuevas alternativas.

La posible reducción del regadío en zonas sensibles del acuífero podría ser compensado con medidas alternativas, como la reutilización de las EDAR. PERO ALGUNOS EN LAS CIRCUNSTANCIAS ACTUALES, LO CONSIDERAN NO RECOMENDABLE.

En el sistema carbonatico de la Sierra de Becerrero la demanda agrícola podría liberarse en su totalidad. Poniendo en marcha una serie de actuaciones encaminadas a reutilizar las aguas residuales depuradas procedentes de las EDAR de Estepa, Gilena, Pedrera y Lora de Estepa (2-2,5 hm3/año).

A nivel general se estima que un ahorro del 5% en todos los regadíos supondría un volumen equivalente a la cuarta parte del consumo urbano total. Debe establecerse prioritario el uso de agua subterránea para abastecimiento, destinándose las aguas residuales de las EDAR a las explotaciones agrícolas La reutilización de estas aguas es fundamental para alcanzar el equilibrio hídrico en nuestro territorio. Se pueden alcanzan entre 2-2,5 Hm3/año destinándose al riego de cultivos

Reordenación de las extracciones de abastecimiento.

La elevada vulnerabilidad de los acuíferos calcáreos frente a la contaminación, implican un alto riesgo de afección a la calidad de los recursos hídricos subterráneos. Varias de las actuales captaciones de abastecimiento se encuentran junto a manantiales emblemáticos de estas sierras como son: el Ojo de Gilena, el Ojo de Pedrera y la Fuente de Santiago.

Las extracciones de emergencia, que se están llevado en el piedemonte de la sierra, como podría ser “La Algaidilla” puede suponer un deterioro en la calidad de las aguas,al ser una zona muy vulnerable debido al cambio de uso de agrícola.

Sería necesario, recuperar parte de las salidas naturales que se realizaban por estos manantiales.Por lo cual es recomendable reducir la explotación de los sondeos próximos a éstas, a favor de un mayor bombeo en zonas de recarga. Zonas en las que además el agua está menos mineralizada y presenta una mejor calidad para el abastecimiento.

Realizar un control de piscinas privadas existentes en la comarca.

Aunque ya se dispone por parte de Hacienda, de un censo de piscinas privadas referente a 2019, no se conoce de donde procede el llenado de las mismas. Tampoco existe un control de consumo con contadores individualizados.

Es necesario realizar un control de piscinas privadas localizadas en el casco urbano, como en la segunda residencia de recreo en el diseminado agrícola. No se han controlado la segunda residencia recreativa con dotación de piscina privada, que se abastecen de pozo privados, o del abastecimiento público. En anteriores entregas se constató como se disparaba el consumo en algunos municipios en el periodo estival.

Sería necesario vincular la licencia de construcción de las piscinas privadas, con la existencia de un abastecimiento alternativo. Un compromiso de ahorro de agua deberia de actuar como elemento disuasorio.

En algunos municipios españoles se está estudiando establecer sobre las psicinas privadas una tasa anual finalista.

Implantar para uso doméstico dos canalizaciones independientes.

Son muchos los trucos caseros que se pueden implantar para ahorrar agua en la casa, que todos conocemos pero que no solemos llevar a cabo: Cerrar el grifo, mientras te lavas los dientes, te duchas, o te afeitas; Ducharse en vez de bañarse; lavar menos la ropa; fregar el suelo con poca agua; usar la lavadora y el lavavajillas cuando este lleno;…

Pero la más eficaz para ahorrar y reducir el consumo de agua, es la reutilización de aguas grises provenientes de duchas, bañeras y lavamanos que, una vez tratadas, se usan para los inodoros. “Representa un 21% del consumo de agua de una vivienda”, dice la ingeniera industrial Silvia González. ( El País24.09.22)